Nuestro proyecto de tarea integrada, como hemos venido indicando en las estradas anteriores, gira en torno al tema de la mujer en la literatura medieval. Hemos creado la línea del tiempo donde, ahora, integramos una serie de estrategias de evaluación que a continuación pasamos a reseñar mínimamente para una mejor comprensión de la secuenciación de los materiales y justificación de las decisiones tomadas.
Fase inicial
Actividades de diagnóstico
Antes del visionado del video que pretende poner en situación a
los alumnos se procede a una tormenta de ideas para sondear las ideas
preconcebidas en torno al tema tratado: el periodo histórico y la presencia de
la mujer en el mismo.
Como complemento a esta primera actividad, se pone en práctica la
técnica de Gallery Walk para que a partir de diversas imágenes se
incentive el debate y la reflexión.
A continuación, se procede al visionado de un video en el que se
pretende confrontar otros puntos de vista diferentes a los que posiblemente han
manifestado los estudiantes en los primeros pasos de la actividad. En este
primer momento se habrá de llevar a cabo la estrategia de evaluación denominada
conversaciones con los estudiantes.
El propósito fundamental es estimular la reflexión y modelar distintos
itinerarios de aprendizaje que pueden verse concretados en las sucesivas
actividades de diagnóstico.
Finalmente, antes de la intervención final del profesor se llevará
a cabo la realización de un formulario KPSI (Knowledge and Prior Study
Inventory) Inventario de conocimientos previos, donde habrán de
concretarse los elementos mínimos indispensables que serán el punto de partida
del proyecto o de la realización de las diferentes tares. Cuanto termine el proyecto se habrá de
pasar una segunda vez para completar los conocimientos y valorar el grado de
los aprendizajes que se han realizado a lo largo de toda la actividad.
El cierre de esta fase inicial se lleva a cabo con la puesta en
práctica de la hetero evaluación donde el profesor hace de guía y supervisa los
distintos aspectos del trabajo que habrá de conducir al producto final; la
conclusión de este proceso de evaluación se
plasma en la estrategia de evaluación del mapa mental que deberá
servir de base estructural del tema y establecerá los primeros pasos hacia el
producto final.
Fase de desarrollo
En esta fase están programadas distintas tareas parciales que
habrán de aparecer en el producto final que se pretende llevar a cabo. Cada una de las tareas, digamos, intermedias
tienen sus fundamento teórico puesto que están contempladas como elementos de
plasmación y desarrollo de los distintos criterios de evaluación y estándares
de evaluación que se han programado. No obstante, contemplamos distintas
estrategias de evaluación que responden a distinta finalidad.
En líneas generales, las
tareas diseñadas en esta fase procuran la actividad y el protagonismo de los
alumnos. En este sentido, se centran en presentaciones diversas donde lo que se
pretende evaluar es no tanto los contenidos como los procedimientos empleados;
así establecemos las estrategias de visual thinking –para
presentaciones- y la observación sistemática para evaluar
no sólo el resultado sino también las distintas intervenciones y relaciones que
puedan producirse en el seno del grupo. Por último, para la actividad de
elaboración del vídeo proponemos como estrategia de evaluación la creación de
una diana
de evaluación en la idea de que se plasme de forma clara la calidad de
los contenidos y el nivel de logro alcanzado en la creación colaborativa de
productos.
A modo de conclusión de esta fase, hemos establecido dos tipos de
evaluación que conviene tener presentes, a mi juicio, en el proceso: la
evaluación como meta aprendizaje y la autoevaluación. Para el primer caso,
hemos establecido como estrategia de evaluación la elaboración de un portafolio
que, de inicio, entendemos que será patrimonio de los alumnos y de carácter
digital con la utilización de alguna herramienta concreta, posiblemente Mahara,
para así poder incorporarlo por medio de un enlace al producto final: nuestro
libro digital. Para la autoevaluación, nos decantamos por la elaboración de una
rúbrica
específica de autoevaluación con el fin de hacer reflexionar sobre el
trabajo realizado y, si fuera necesario, incluir los elementos de mejora
pertinentes con vista al producto final.
Fase de cierre
En la conclusión del proyecto, necesariamente, debe valorarse el
producto final; en este apartado debemos crear una rúbrica global de
evaluación que nos permita valorar el nivel de logro de los criterios de
evaluación establecidos en la fase de planificación. Al hilo de esto mismo,
dado el carácter interdisciplinar que otorgamos a nuestro planteamiento
didáctico, contemplamos la creación de una diana de evaluación con el fin de
fijar los elementos fundamentales de los estándares de evaluación diseñados
para otras materias (Fundamentos de Arte I y Filosofía).
Por otra parte,
consideramos indispensable dar cabida en esta última fase del proyectos
a tres tipos de evaluación: evaluación entre pares, heteroevaluación y,
finalmente, autoevaluación. Como se puede observar, en esta última fase se
busca, a través de las rúbricas específicas y registros
de observación elaborados, dar cuenta de forma sintética de los
aspectos más destacados desde el punto de vista cualitativo, es decir, valorar
y medir los logros del alumnado. En este sentido, conviene llamar la atención
sobre el hecho de que establecemos una revisión de la autoevaluación inicial
realizada por los alumnos en el arranque del proyecto, de manera que se pueda
ver contrastado convenientemente el inventario de conocimientos previos inicial.
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